La vida útil y duración de las mascarillas FFP2, higiénicas y quirúrgicas es limitada. Sus materiales dependiendo de cada fabricante —polipropileno, algodón, poliéster, etcétera— están sometidos a los mismos procesos de degradación que otros bienes de consumo. Ser negligente en su limpieza en el caso que sean reutilizables o en su eliminación sale caro. La pérdida de eficacia en la filtración de partículas víricas o la proliferación de bacterias en la cavidad bucal figuran entre los riesgos asociados al uso de mascarillas en malas condiciones de conservación según instrucciones del fabricante o caducadas.

 

¿Cuánto tiempo duran las mascarillas FFP2 no reutilizables?, Y ¿los modelos higiénicos y quirúrgicos? La normativa UNE EN 149:2001 a la que están sujetas todos los modelos FFP (equipos de protección individual) establece que estas deben ser utilizadas por “un turno de trabajo” como máximo. Sin embargo, es responsabilidad de la marca o fabricante en cuestión satisfacer estas preguntas, en el etiquetado del envase de manera clara y duradera. Por lo general, sus recomendaciones armonizan con las aportaciones de organismos oficiales como el Parlamento Europeo, el Consejo de la unión europea y el Ministerio de Sanidad, así como con organismos referenciales como la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

¿Cuánto duran las mascarillas FFP2?

La marca de productos sanitarios y de protección individual WottoCare específica, en sus mascarillas EPI de tipo FFP2, que «el período recomendado de uso es de un máximo de 4 horas continuas», con una «duración máxima 48 horas desde la apertura de su empaque». Estas especificaciones sobre el periodo de uso de una mascarilla FFP2 coinciden con las sugeridas por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en una guía informativa. «Por cuestiones de comodidad e higiene, se suele recomendar no usar la mascarilla durante más de 4 horas», detallaban en este documento publicado en mayo de 2020.

 

Esta guía del Ministerio dirigido por Salvador Illa Roca señala que «en caso de que se humedezca o deteriore por el uso, se recomienda sustituirla por otra», una advertencia también presente en las mascarillas de WottoCare, que aconseja su reemplazo después de haber estado expuesto «a condiciones extremas (alta contaminación ambiental, temperatura, sudor, etc.)» que puedan comprometer la durabilidad estimada del producto.

 

¿Cuál es la duración de las mascarillas higiénicas y quirúrgicas?

Las mascarillas quirúrgicas comparten con las FFP2 su límite de 4 horas de uso continuado. Superado este plazo, deben reemplazarse o lavarse. Así lo indica el Ministerio de Sanidad en la guía citada, agregando la sola objeción del fabricante, que podría ampliar el periodo de uso. Esta recomendación estaría respaldada por afirmaciones de la OMS realizadas en marzo del pasado año y que se basarían, a su vez, en ensayos efectuados en 2009 sobre la resistencia de este tipo de mascarilla entre el personal sanitario.

 

Respecto a cuánto duran las mascarillas higiénicas, Sanidad reitera que «por cuestiones de comodidad e higiene, se suele recomendar no usar la mascarilla durante más de 4 horas», pero antepone una salvedad: «si son reutilizables, el fabricante indicará el número máximo de lavados. A partir de ahí, no se garantiza la eficacia de la mascarilla». En este sentido, WottoCare subraya el tiempo estipulado por Sanidad y previamente por los expertos de la OMS: «4 horas duración de uso continuo máximo». Por este motivo, exceder el tiempo estimado de uso figura entre los errores en el uso de mascarillas sanitarias.

 

¿Duración, vida útil o fecha de caducidad? Una desambiguación necesaria

La duración de la mascarilla, sea FFP2, quirúrgica o higiénica, es un parámetro asequible al entendimiento de la mayoría de consumidores, que sin embargo podrían confundirlo con su vida útil, es decir, el tiempo de uso total, sea continuado o no. Por ejemplo, una mascarilla higiénica promedio soporta 4 horas de uso continuado y, si es reutilizable, un número máximo de lavados (según materiales y fabricante).

 

Duración y vida útil pueden coincidir, y así sucede en las mascarillas no reutilizables; en el caso opuesto, la vida útil viene determinada por el número máximo de lavados antes de su eliminación, viéndose influenciada por factores corporales (sudoración), climáticos (lluvia, humedad ambiental) e incidentales (roturas).

 

Igual de determinante es la fecha de caducidad. Los ‘olvidos’ y negligencias en este sentido, además de no garantizar la eficacia de filtración del producto, están fuertemente perseguidos en la actualidad. El pasado año fueron intervenidas más de 300 mil mascarillas caducadas, en una operación de la Guardia Civil que se saldó con el arresto de 14 personas. Se recomienda, para evitar equívocos y estafas, verificar la documentación relevante con el distribuidor y/o con el importador del artículo para garantizar las prestaciones de las mascarillas.

 

¿Por qué deberías respetar las limitaciones de uso de las mascarillas?

Para las mascarillas higiénicas reutilizables, porque su eficacia de filtración se reduce drásticamente pasado el periodo de uso recomendado. De ahí que la limpieza y desinfección regular de la mascarilla sea una buena forma de mantener su efectividad. En relación al material sanitario (mascarilla quirúrgica) usado, es un ‘vivero’ de microbios y bacterias (staphylococcus, bacillus y streptococcus, por ejemplo) que pueden propiciar irritaciones e infecciones cutáneas, como desveló la farmacéutica Marisa García Alonso en un estudio independiente.

 

Desechar la mascarilla a tiempo o desinfectarla sin sobrepasar el número máximo de lavados ayuda a frenar la propagación del Covid-19. Según un estudio de la Universidad de Hong Kong publicado en la revista The Lancet, las partículas de coronavirus resisten hasta 7 días en la cara externa de la mascarilla, razón de más para tomarse en serio la limpieza de este y otros artículos sanitarios.